Aproximación a la terapia de constelaciones familiares I

Si bien la aproximación a la terapia de constelaciones familiares puede resultar un acto de fe, bien sea por la dinámica de trabajo de la propia terapia o por la necesidad de buscar una terapia alternativa muy diferenciada, es importante destacar ciertos aspectos científicos o realistas en los que se basan las constelaciones familiares.

Origen de la palabra constelaciones familiares

Conecta con tu niño interior a través de las constelaciones familiaresCuando una persona oye hablar de las constelaciones familiares en muchos casos lo primero que piensa es si esta terapia tiene relación con algo de la astrología, puesto que la  palabra constelación por si misma suele hacer referencia a estudios que tienen que ver con los astros. En realidad la palabra constelaciones fue introducida en el estándar psicoterapéutico  por el Famoso médico neurólogo austriaco Sigmund Freud quien describía a las “constelaciones emocionales” como los arreglos de las manifestaciones sentimentales ocultas en el inconsciente, y que se manifiestan en la vida diaria de las personas a través de la conducta.

La terapia sistémica es el nombre clínico de las conocidas constelaciones familiares. Su nombre viene derivado de la mecánica de trabajo de la misma, ya que durante una sesión de constelaciones familiares, la persona que está  en su turno a constelar, elije de forma “casual” a  los otros asistentes para que ejerzan de representantes o avatares vivos en función de las personas, situaciones y familiares que están relacionados con su vida personal y la problemática a trabajar. Estos representantes tienen total libertad para expresar en ese momento tanto física como emocionalmente lo que están sintiendo ellos mismos. En este instante es cuando emerge una interrelación entre el grupo de personas que están haciendo de representantes y por supuesto se generan micro dinámicas entre ellos, poniendo en primer plano las constelaciones emocionales del paciente.

Estas dinámicas o arreglos son la lectura abierta del inconsciente de la persona, puesto que aunque la persona no conozca el tipo de personalidad o la reacción a priori de un representante que ha seleccionado, su “intuición inconsciente”  va a elegir a cada representante según su estado de ánimo, incluso si el estado de ánimo del representante  no es manifiesto.

Funcionamiento de la terapia

Uno de los aspectos más reveladores de esta terapia alternativa es que el asistente a constelar selecciona a otras personas del mismo grupo, bajo la supervisión del constelador,  para que representen a personas en concreto de su familia, pudiendo ser la madre, el padre, abuelos etc. Es común preguntarse qué relación tienen estas personas (Nuestros padres y ancestros) en referencia a un problema que es personal y que en ocasiones ni siquiera nuestros familiares conocen la situación a fondo. La respuesta es muy sencilla, nuestra manera de actuar, nuestras conductas, hábitos, decisiones etc. No solo vienen moldeadas por nuestra infancia, también vienen moldeadas por una biología que nos hace propensos a tener tipos de personalidad sutilmente establecidas. En este contexto se podría decir que aparte de heredar el color de piel, también estamos heredando comportamientos. Estos comportamientos no son manifestados plenamente, no son visibles en el nivel de la conciencia, puesto que un recién nacido no posee las herramientas del desarrollo intelectual para mostrar características de este tipo, sin embargo el terreno donde estas herencias se podrían manifestar ya está arado por así decirlo.

En referencia a lo anterior, se pueden considerar nuevas variables en las teorías  de donde parten nuestras motivaciones y reacciones en frente a sucesos complicados en nuestra vida. Hay quienes sin hacer nada y con mucha facilidad salen airosos de situaciones complejas y en cambio, otras personas les cuesta más llegar a resoluciones satisfactorias incluso cuando poseen grandes intelectos y una espiritualidad profunda.

Arquetipos de las constelaciones

Cuando nos referimos a las manifestaciones de los patrones del inconsciente hay un gran número de estudios científicos que respaldan, que las herencias y hechos dolorosos no resueltos de los antepasados, son cedidos sistémicamente  en sus descendientes de una manera sutil o polarizada y se manifiestan claramente en las diferentes esferas de la vida de una persona, en sus éxitos y fracasos, he incluso pueden aparecer y desaparecer según se den las condiciones propicias en el momento vital de la persona.

Partiendo de la base de que todos los seres humanos nacemos con instintos de supervivencia inconscientes, podríamos decir que también existen instintos atemporales, que se mantienen a lo largo de toda nuestra existencia. Uno de estos instintos cual es resaltable por su repercusión en la autoconfianza del individuo,  es la vinculación inconsciente con el origen (padres). Dicha conexión inconsciente es mucho más poderosa de lo que se podría pensar, incluso si la persona ni siquiera conoce a uno de sus progenitores. Esta vinculación es un programa automático de supervivencia que está latente durante toda la vida en el inconsciente de una persona. Cuando una persona nace y comienza a explorar el mundo que le rodea, se puede decir que posee una brújula emocional que la va a orientar devuelta al origen, en caso de que el terreno sentimental en donde se esté desenvolviendo sea escabroso. Esto no quiere decir que la persona físicamente recurra a sus padres todo  el tiempo, ya que según sea el  momento del desarrollo vivencial puede que incluso los progenitores ya hayan fallecido. Cuando hacemos referencia a retornar al origen lo hacemos desde el punto de vista de una manifestación del inconsciente, como un arquetipo en donde la persona física es reemplazada por un recuerdo o una actitud que nos ancle inconscientemente al progenitor. Es cómo regresar a la protección de papá o de mamá manifestando una conducta parecida a ellos, llamado también técnicamente  fidelidades ocultas del inconsciente. Estas conductas pueden ser buenas o no tan buenas  y la balanza se inclinará según la frecuencia con que las actitudes positivas y negativas se hayan manifestado. Poniendo lo anterior en concreto, si una persona suele sentirse desprotegida o insegura en el trabajo, en ocasiones puntuales podrá mostrar una rigidez y severidad hacia sí misma en primer lugar y luego al mundo exterior, que podría ser una conducta típica de papá, de esta manera el inconsciente se siente protegido y “seguro”.  ¿Pero qué pasa cuando estas conductas defensivas se desbordan en exceso? Para la mente consciente esto se manifiesta en patrones que requieren mucha fuerza mental para poder equilibrar las transacciones emocionales  de afuera hacia dentro y poder tener una respuesta emocional satisfactoria. En resumen, en función de las cargas de nuestro inconsciente el manejo de la conocida inteligencia emocional será una labor fácil o una labor titánica.

Aún quedan puntos para seguir desvelando la mecánica de las constelaciones familiares y cómo es posible que estas emociones puedan manifestarse en persona ajenas que asisten a un taller de constelaciones familiares. Esto lo iremos ampliando en las próximas entregas.

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