El verdadero significado de la Navidad

Nuestros ancestros celebraban la llegada del solsticio de invierno. El solsticio suponía la llegada del reinado del sol. Cuando se dejaba atrás las épocas de oscuridad se festejaba el renacer de la vida en la naturaleza. Los antepasados honraban a sus ancestros y a los dioses, y solicitaban su buena mirada para  tener buenas cosechas.

Los cristianos cambiaron las fechas para adaptar su calendario a las fiestas paganas, haciendo coincidir la festividad del nacimiento de Cristo con el solsticio.

Cuando llega la Navidad con toda su simbología, las luces, el árbol, el Belén, despertamos partes de nuestro inconsciente ancestral, teniendo en cuenta que todas ellas provienen de antiguos cultos.

Es por eso que muchas personas en navidad se conectan con emociones no muy positivas. ¿Quieres saber la causa?

Con la puesta en escena navideña los sentidos captan el estímulo y envían la información al cerebro.  Activándose los acontecimientos ocurridos en las Navidades de la persona a lo largo de su vida.  Como si fuera el «fantasma de la navidad pasada» nos conectamos así, con las sensaciones y percepciones que hemos vivido con anterioridad. Esta activación no es consciente. Proviene del inconsciente.

Si las experiencias han sido en su mayoría positivas la Navidad produce sensaciones agradables: plenitud y alegría.

Caso 1-. ¿Qué está sucediendo en mi inconsciente en Navidad? No soporto estas fechas…

Hay personas que odian las Navidades. Da igual cuál sea la excusa justificada o no de este odio: el consumismo, las personas que ya no están,  las reuniones familiares, la hipocresía del mundo en el cuál muchos se mueren de hambre, mientras otros festejan…

Toda la tristeza que surge en estas fechas suele tener una misma causa en el inconsciente. Todos los casos que he visto a lo largo de los años en esta profesión que aborrecen la Navidad, suelen estar causados por hechos dolorosos relacionados con el niño interior acaecidos en esta época del año.

La solución está en el trabajo con el niño interior, para transformar las emociones y sensaciones negativas en neutras.

Reconciliarse con el niño interior y los sucesos ocurridos es la clave para tener ilusión y alegría. No solo en Navidad. Todo el año. Para realizar estos cambios lo más rápido y efectivo es realizar una terapia que trabaje directamente en el inconsciente.

Caso 2-. Tuve unas Navidades normales de pequeña, no entiendo por qué no las aguanto. Me invade la tristeza.

En el inconsciente no sólo se encuentran tu historia personal. Hay una gran  parte que es el inconsciente colectivo. En él se encuentran todas las memorias, sensaciones, percepciones, acontecimientos vividos por los ancestros.

Si en la familia se han dado hechos duros o de escasez en los ancestros, es normal manifestar en estas fechas sentimientos dolorosos. Muchos de nuestros abuelos y bisabuelos vivieron la Guerra Civil Española, y si no la Segunda Guerra Mundial, por lo que no es de extrañar sensaciones dolorosas en estas fechas.

Los ancestros que fueron excluidos por el sistema, también reaparecen en estas fechas. Recuerdan al descendiente a través de su sensación de soledad el trabajo que queda por hacer.

Devolver la dignidad y la sensación de abundancia al sistema y todos sus miembros, hace que la persona pueda pasar estas fiestas en paz, con sensación de liberación.

Aun cuando nuestros ancestros han trascendido el plano físico, su información sigue manifestándose en la estructura del árbol genealógico. En nuestro inconsciente permanecen, pulsando con la luz y la sabiduría de sus vidas.

Construye tu propio árbol de navidad interior. Que enciendas cada luz de tu árbol, que son el brillo de las almas de tus ancestros y de lo que vivieron.  Que estas  luces iluminen la cúspide, que eres tú. Que sean guías que te apoyen para llegar a un destino bonito.