Cómo renacer en Primavera a través de la Alimentación

Llega la Primavera con su viento, sus tormentas inesperadas (esperando que sean muchas), que limpian y purifican la energía de la vida.

El Sol se sacude las nubes y se despereza dispuesto a hacer renacer la actividad en la tierra: las semillas dormidas se despiertan a la existencia, y todo comienza de nuevo a florecer… Cada árbol, cada flor se colma de la salvia esencia de vida vegetal, y reverdecen los campos ofreciéndose humildemente, sin saberlo, como regalos para los sentidos llenándose de aromas, luz y color.

Los animales que dormían su letargo invernal recobran todo su vigor, sumergiéndose en la fuerza que impera en sus instintos.

Ésta es la época de abandonar el estado de reflexión, de espera que nos ofrecía el sabio invierno, para abrirnos a tomar de la vida y del genio que acompaña a la Naturaleza en todo su esplendor, y que año tras año nos ofrece la oportunidad de transformarnos, apoyándonos en la energía de la Tierra para ascender hacia el Cielo, como el Ave Fénix que siempre renace de sus cenizas.

La Primavera y la Medicina Tradicional China

Según la Medicina Tradicional China, la Primavera es energía en expansión que anima al elemento madera, y cuyos órganos son el hígado y la vesícula biliar.

El hígado es uno de los órganos más grandes del cuerpo, siendo el principal del metabolismo intermedio, es decir, es el laboratorio del organismo. Las funciones principales del hígado son:

  • -Almacenamiento de energía: en forma de glucógeno que el mismo produce. También a partir de hidratos de carbono, forma grasas. Es importante evitar al máximo en nuestras latitudes ésta transformación a grasas, pues por la abundancia de alimentos de la que disponemos no las necesitamos. Éstas transformaciones de hidratos de carbono o azúcares en grasas se da en azúcares de rápida absorción (pasta de trigo refinada, arroz blanco, y en general todos los cereales refinados, patatas, pan blanco, etc), y los de muy rápida absorción (azucar, azucar morena, miel, y zumos de frutas). Sin embargo, los de lenta absorción como hidratos de carbono, incluido en los cereales y legumbres, así como ciertas verduras de nuestro entorno, consiguen una incorporación paulatina de glucosa al torrente sanguíneo, y el hígado no necesita quitarlas de la sangre, pues antes de transformarlas en grasas le da tiempo a distribuirlas por todo el cuerpo.
  • -Producción de energía: a partir de las grasas ingeridas y del exceso de proteínas de la dieta, o dicho de otra forma, el hígado es el órgano que se encarga del metabolismo de las grasas y del metabolismo de las proteínas. Así puede desintegrar, como sintetizar los aminoácidos. Estos los puede almacenar en forma de albúmina, siendo de vital importancia en el crecimiento celular, regeneración de tejidos, recuperación de enfermedades, etc. Aunque tenemos los mismos aminoácidos en el reino vegetal que en el reino animal las proteínas de uno y otro son diferentes dependiendo de la ubicación de los veinte aminoácidos que existen, orden dictado por el código genético (ADN). Las proteínas son distintas entre miembros de una misma especie.
  • -Por último reseñar la gran importancia del hígado en la depuración y desintoxicación del cuerpo, destruyendo multitud de sustancias que son excretadas al exterior a través de la vesícula biliar o los riñones.

El hígado para funcionar necesita grasas en forma de ácidos grasos esenciales, aunque en poca cantidad, más o menos una cucharada al día por persona de aceite extraído en frío de oliva, sésamo, lino. Aunque lo mejor sería tomar estos aceites en forma de semillas oleaginosas, como girasol, calabaza, sésamo, avellanas, nueces o almendras.

Cabe destacar que una de las mejores fuentes de ácidos grasos esenciales está en el germen de los cereales, por ejemplo, arroz y trigo. De ahí que no nos cansemos de informar a las personas de las ventajas de consumir cereales integrales, y a ser posible de cultivo ecológico.

Es importante recordar que estos ácidos grasos esenciales, carentes en la dieta estándar, son fundamentales en la formación de las membranas celulares. Esto a nivel de las células intestinales supone que el intestino por estar saturado a su vez, deja pasar muchas sustancias que nos intoxican, haciendo trabajar mucho a un hígado ya desgastado por otros hábitos. Esta es la base de multitud de enfermedades que nacen en el intestino. Además hay que tener en cuenta que la ingesta de grasas animales, mantequillas, margarinas, bollería, dificulta la absorción de estos ácidos grasos esenciales, el de oliva extraído en frío, es el más terapeutico para el hígado y la vesícula.

comer bien también es comer alimentos frescos

Alimentos que endurecen el hígado

  • -La Sal
  • -Los fritos
  • -Los horneados (incluyendo pan integral y galletas integrales de calidad…) son desaconsejados para ésta época del año o para aquellos enfermos de éstos órganos. Ésta combinación de grasas saturadas, hidratos de carbono de rápida asimilación y horno no es nada aconsejable.
  • -Embutidos, quesos curados, ya que contienen sal y grasas saturadas.

Alimentos que relajan el hígado

  • -Verduras: con su energía de expansión afloja y distienden el hígado. Con una cocción corta. Entre ellas son recomendables las verduras de hojas verdes (alcachofas, achicoria, cardo, espinacas, acelgas, brécol, col verde, berros, ortigas, escarola, rúcula, pimientos).
  • -Verduras de crecimiento vertical: puerros, apio, cebolleta, cebollino.
  • -Verduras fermentadas: choucrout en dosis moderadas, así también como germinados.
  • -Raíces consumidas crudas: rabanitos o rábanos.
  • -Cereales: el trigo, sobre todo germinado o en forma de pasta o sémola. Es muy adecuado consumir trigo germinado elaborando un pan tipo esenio (trigo germinado molido y cocido al vapor), en épocas de tensión o para aliviar la astenia primaveral. También la cebada es muy refrescante. La avena y la arroz también están especialmente en esta estación.
  • -Legumbres: Los guisantes son la mejor de legumbre. Habas, lentejas, garbanzos, judías. El Tempeh (tortas de soja amarilla fermentada con un hongo), favorece la sanación hepática..
  • -Algas: La wakame.
  • -Frutas: las ciruelas, y en general todas las frutas de primavera. Por ejemplo la costumbre muy extendida de beber un zumo de naranja o de limón por las mañanas en ayunas. Fresas. Frutos secos.
  • -Bebidas: Cerveza (con moderacion), y el té de tres años con limón.

Tipos de cocción:

  • -Cocer poco, al vapor, escaldar o incluso en crudo.
  • -Menos sal y más líquido al cocer.
  • -Picles elaborados con poca sal.

Alimentándonos de con estos alimentos-medicamentos para el elemento madera, mejoraremos notablemente la salud de los mismos haciendo que la energía general del organismo mejore, y así tengamos más fuerza para sacar adelante todos esos proyectos que han estado germinando a lo largo del invierno.

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