Cómo ser feliz

¿Qué significa ser feliz? ¿Existe la felicidad? ¿Cómo ser feliz? ¿Dónde reside la felicidad?

Entendemos la felicidad por un estado mental del ser humano, donde la serenidad reinante atrae procesos de vida tomados como aprendizajes, sin que estos acontecimientos perturben este estado de paz interior.

Casi todos los seres humanos estamos educados a través de la negación y el miedo. Parece que ser desgraciado es el estado natural de todos los individuos, y que la felicidad es una meta inalcanzable. Ser feliz es mucho más sencillo de lo que puede parecer. Tan sólo hay que reeducar a la mente, para conducirla hacia el estado de plenitud y paz interior que realmente es. A través de la práctica de estos  ocho ejercicios, podrás descubrir que es lo que verdaderamente necesitas para ser feliz.

Cómo ser feliz

Cómo ser feliz

1.-Para ser feliz hay que Agradecer: el agradecimiento es la puerta de entrada de los pensamientos positivos. Agradecer en presente lo bueno y lo no tan bueno que nos muestra la vida, ayuda a cambiar la vibración de la mente y por lo tanto el estado emocional. Cuando en nuestra mente produce una gran cantidad de pensamientos negativos cada día, agradecer es la clave para cambiar la dinámica mental.

Nosotros recomendamos la escritura como un método práctico ya que favorece la concentración en la idea (pensamiento) y en la sensación (emoción). Escribir frases de agradecimiento por lo que existe en nuestras vidas, cambia la percepción de los acontecimientos diarios, siendo afrontados de una forma más positiva. Aceptando que la vida son momentos buenos y no tan buenos, sin que eso nos aleje de la paz interior.

¿A quién tengo que dar gracias?, ¿dónde reside la felicidad?

Cada persona es un mundo, y cada cual tiene derecho a dar gracias a quién quiera, o crea. El abanico de posibilidades es muy amplio. Se puede agradecer a Dios, al Ser Supremo, al Universo, al Yo superior, a la Vida…  Las creencias de cada uno son muy respetables, y cada persona está en su derecho de agradecer a lo que sienta que debe hacerlo.

Lo importante es el agradecimiento en sí, porque conduce a la plenitud, a la ilusión, potencia las ganas de vivir, y de disfrutar de las cosas pequeñas y sencillas de la vida.

2.-Relajación: la mente es muy sensible a la acumulación de tensiones, que más tarde se convierten en negatividad, en pensamientos nocivos. Realizar técnicas de relajación, o meditar puede marcar la diferencia a nivel mental. Hasta que se vaya creando el hábito, con diez minutos por la mañana y diez minutos por la noche es suficiente. La relajación es el mayor regalo que le podemos entregar a la mente, y a nosotros mismos, ya que a través de ella podemos contemplar la vida de una manera distinta.

3.-Amor hacia uno mismo: cada uno de vosotros sois un regalo digno de cuidar y mimar. Las muestras de verdadero amor deben empezar por uno mismo, si se quiere ver ese cariño reflejado en el exterior. Tenemos un niño interior precioso, que nos han entregado para que le cuidemos. ¿Cuántos actos de amor al día estáis dispuestos a darle? Ese niño interior no necesita sólo regalos externos, que también. El regalo más perfecto que se le puede hacer es el de la higiene mental. El cuidado de los pensamientos, su observación, descartar los que sean negativos. Porque este niño tiene derecho a ser alimentado con pensamientos positivos, a través de la repetición mental de frases amorosas, para generar una plácida sensación de paz. Éste es el verdadero regalo que necesitan todos los niños interiores del mundo.

4.-Sueña: los sueños son los hilos de la vida. Soñar, imaginar, crear objetivos, ayudan a canalizar el camino de la vida. Buscar la inspiración a través del arte, de imágenes, de sonidos. La belleza que nos ofrece la creatividad del ser humano…  la inocencia de la naturaleza…  Todo esto ayuda a encontrar las ideas inspiradoras, la motivación, la fuerza, la ilusión, para materializar todos los sueños bonitos que proceden de lo más profundo de nuestra alma.

5.-Acción: la acción es tomar la responsabilidad sobre la vida, es marcar la dirección de los sueños. Supone el movimiento necesario de la voluntad para conseguir las metas en esta existencia. Para ello es necesario generar hábitos, que refuercen la consecución de los logros.

6.-Sentido del humor: No merece la pena tomarse demasiado en serio a uno mismo. Como dicen Les Luthiers: “No te tomes la vida demasiado en serio. Recuerda que no vas a salir vivo de ella”.

La risa, reírse de uno mismo, ayuda a desbloquear un montón de actitudes negativas. Complejos, miedo, victimismo, ira, etc…, pierden su fuerza completamente a la luz de la alegría. La diversión se puede ejercitar, igual que cualquier otra virtud en la vida. Realizar actividades que produzcan júbilo, carcajadas, es un regalo de satisfacción para el alma. La alegría es el pilar que sostiene la abundancia.

7.-Personas positivas: La compañía de personas que aporten valores positivos, ayuda a que se potencie lo mejor que hay en nosotros. Rodearse de gente pacífica, amorosa, genera la atracción de situaciones positivas.

¿Qué hacemos entonces con las personas predominantemente negativas? Ahora está muy de moda la recomendación de que hay que apartarse de la gente “tóxica”. Es un adjetivo muy motivador teniendo en cuenta que todo lo que vemos en el otro, está en nosotros mismos.  ¿Cuántas veces a lo largo de la vida, nos hemos comportado de forma negativa?

No se trata de aguantar lo inaguantable.  Pero antes de decir adiós a una persona, es importante no perder la oportunidad de aprendizaje que esa persona nos muestra. Y entonces una vez entendida la lección, despedirnos en paz. Cuanto más colguemos etiquetas a la gente, condicionándolas con nuestro juicio, más personas de este tipo van a aparecer en nuestra vida. Aprender la lección de lo que nos muestra el mundo, nos libera de la repetición del mismo patrón.

8.-Decir No: Planteamos al lector una pregunta: ¿Cuántas veces dices sí, cuando quieres decir no?  ¿Para qué lo haces?

Decir no, desde la paz, es uno de los ejercicios más saludables que se pueden realizar para ser feliz. Porque decir no a los demás, a veces supone decir Sí a la sensación de merecimiento. ¿Qué es la felicidad sino merecimiento? Cada vez que se dice no desde el amor, nos entregamos a la posibilidad de cumplir el objetivo de nuestra vida, la felicidad, la paz con uno mismo y con el mundo, el amor, la ilusión, la alegría.

Convirtiendo estos ejercicios en hábitos se puede llegar a alcanzar un estado de plenitud constante.

Si no logras realizar estos ejercicios de la forma deseada, hay una causa…

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