Constelaciones Familiares y las adicciones (I)

En la terapéutica convencional especializada en el trabajo con adicciones, éstas son consideradas y tratadas como una enfermedad crónica, debido a que la propia salud física y/o psíquica de la persona, se ve afectada por el deterioro general producido por el consumo de drogas. Las recaídas son equiparables a las de cualquier otra enfermedad crónica como por ejemplo: diabetes, enfermedad de Crohn, o asma. La capacidad del individuo para relacionarse con el medio que le rodea se ve involucrada, marcando profundamente las relaciones que mantenga: familiares, amigos, pareja, laborales…etc.


El consumo de sustancias adictivas produce cambios en la morfología del cerebro, que puede llegar a dañar el órgano, agravando los síntomas del paciente.

constelaciones familiares y la adiccion
En Mar de Luz, valoramos mucho el trabajo y dedicación de profesionales que trabajan con las adicciones cada día. No pretendemos sustituir en ningún caso a la terapia convencional en el tratamiento de la drogodependencia, pero sí queremos explicar cuáles son las implicaciones desde el punto de vista sistémico (terapia de Constelaciones Familiares), de ésta enfermedad.

¿Por qué una persona manifiesta tendencia a las adicciones?

En toda enfermedad se da un terreno constitucional favorable para su desarrollo. Así en las adicciones se observa una fragilidad en el sistema nervioso central. El cerebro, desde el punto de vista de las terapias naturales, está directamente influido por el inconsciente personal y familiar.

En el vientre materno ya se está conformando el carácter y la personalidad del futuro niño. La personalidad es la forma de ser intrínseca de la persona. El carácter condiciona la manera en la que el individuo va a manifestar su personalidad de cara a los demás.

Estos dos factores son muy importantes a la hora de desarrollar una adicción a lo largo de la vida. La constitución de la persona tiene una relación directa con la morfología del sistema nervioso central, y no al revés.

La constitución de cada ser humano, es hereditaria. Es la base sobre la que crece el carácter y la personalidad, y se construye a través de la información predominante en el inconsciente de la persona.

En nuestros talleres de constelaciones familiares observamos siempre, como las personas con las que trabajamos se identifican a través del inconsciente, con los hechos, tipos de educación, personalidades, dinámicas repetidas hasta la saciedad por sus ancestros (padres, abuelos, bisabuelos… etc).

Sus vidas se ven condicionadas por acontecimientos llenos de carga negativa emocional que ya fueron vividos en el pasado por sus antecesores, y que están siendo repetidos por ellos en el presente, para ser sanados.

Las adicciones y las Constelaciones Familiares

La experiencia en el trabajo con constelaciones familiares, nos ofrece causas similares en el inconsciente colectivo-familiar de las personas con adicciones.

Las personas que tienen adicciones suelen tener una marcada tendencia a la ansiedad. Ésta ansiedad suele formar parte del temperamento de la persona mucho antes incluso, del acercamiento a las sustancias adictivas.

En todos los casos de adicciones que hemos tratado con constelaciones, siempre nos encontramos hechos violentos en el sistema familiar de origen, que son los cimientos de la ansiedad caracterológica del paciente. Los ejemplos más comunes suelen ser:

Ancestros:

Especialmente abuelos o bisabuelos, que estuvieron en el frente en la guerra civil española, o vivieron todo tipo de hechos violentos: fusilamientos, encierros en cárceles por ideologías políticas, torturas, asesinatos…etc.

Los hechos violentos padecidos por los progenitores, pasan a los descendientes, y la ansiedad, la sensación de peligro inminente, suele ser uno de los resultados de ésta herencia.

Psicólogos sin fronteras, informan como los sucesos dramáticos vividos en las guerras, en concreto en la guerra civil española, han sido heredados psíquicamente por los descendientes, y ésta herencia es observable hasta tres generaciones después.

Para calmar ésta ansiedad el descendiente puede buscar la ingesta de sustancias psicotrópicas, que le aporten una sensación ficticia de tranquilidad. Normalmente al concluir el efecto de la sustancia, la persona se ve asaltada por crisis de ansiedad mucho más notables, debida a los efectos nocivos que las drogas producen en el sistema nervioso central.

Y así comienza el patrón de repetición autodestructivo, en el que el sujeto vuelve a tratar de encontrar calma con sustancias nocivas.

Por ello, es importante trabajar estos hechos violentos cuyo origen se encuentra en el inconsciente familiar, para que a través de la aceptación y la reconciliación de todos los ancestros implicados en los sucesos violentos se pueda liberar la identificación, que se manifiesta a través de la ansiedad.

La tendencia a las enfermedades físicas:

Que causan un deterioro importante en el paciente con adicciones, pudiendo incluso causarle una muerte prematura, se suele originar en la solidaridad con ancestros del sistema familiar que tuvieron destinos difíciles, es decir, que murieron antes de tiempo y/o de forma violenta. Cuando la persona se desvincula de todo el sufrimiento residual de esos fallecimientos, la carga tan pesada que ha estado llevando se despeja, fortaleciendo la energía general del paciente, de forma equilibrada.

Adicciones en la familia:

En casi todos los casos de adicciones ha habido algún adicto en la familia. Por lo general, las adicciones siempre se repiten en los descendientes, siendo muy relevante el hecho de que todos los casos de adicciones al alcohol que hemos tratado, el alcoholismo se había ido repitiendo en todas las generaciones desde el tatarabuelo.
El adicto suele ser el blanco del desprecio de los miembros de la familia, debido a que los actos cometidos por él (agresividad, violencia, malos tratos psíquicos y/o físicos), conllevan una falta de respeto automática por el resto de los parientes. Muchas veces es el objeto de la adicción, el que llega a ser odiado por el resto, culpando al alcohol, por poner un ejemplo, de lo que ha hecho de su familiar.

Cuando un ancestro o la sustancia en sí, produce repulsión al grupo, cuando una persona es dejada de lado por ser adicto, es cuando más se repite el hecho a través de los descendientes, para que sea reconocido.

El reconocimiento pasa por la aceptación de los hechos que no se pueden cambiar, y la valoración hacia la vida del otro, con todo, con lo bueno y con lo que no lo es.

Aceptar que todo en ésta vida cumple una función, libera del juicio a todo el sistema familiar: al que tiene la adicción le libera de la sensación de condena, por la que repite constantemente el mismo patrón de falta de merecimiento hacia la vida, para que pueda tomar la responsabilidad sobre ella, y cambiar las cosas.

Y a los demás, les libera también de la culpa que están proyectando en el otro, por haberse equivocado en la forma de relacionarse con el familiar con problemas de adicción, por ejemplo: permisividad, abandono, agresividad, sobreprotección… etc.
Pero sobretodo, libera al descendiente de los patrones que le incitan inconscientemente, a cometer actos que le hacen susceptible de la exclusión familiar, de la exclusión social.

Conclusión

Cuando una persona contempla lo que existe en su inconsciente, las causas por las que tiene esa adicción, nunca deja de sorprenderse y emocionarse, al verse reflejado de una forma tan certera, por lo que ocurrió entre sus ancestros. Le redime de la sensación inconsciente de tener que reivindicar hechos tan dolorosos y autodestructivos en su día a día, hechos que ni siquiera le pertenecen en su origen, para que sean reconocidos. Por fin, es libre para ocupar un lugar sano en la vida.

*Debido a la profundidad de las causas en el inconsciente de las adicciones, os invitamos a leer el artículo que publicaremos próximamente sobre las Constelaciones Familiares y las Adicciones II.