Constelaciones Familiares para niños

En muchas ocasiones, nos encontramos con padres que motivados por los efectos tan positivos que las constelaciones familiares han producido en sus vidas, nos plantean dudas generales sobre cómo puede ayudar ésta terapia a sus hijos, para mejorar todos los aspectos inconscientes que puedan influir en su desarrollo emocional a través de la vida.

Por ello, a continuación pasamos a responder a éstas cuestiones, esperando sean del interés de todos los padres que consideran el crecimiento personal, como un pilar fundamental en sus vidas.

¿A qué edad puede comenzar a realizar Constelaciones Familiares un niño?

Desde el momento del nacimiento, cualquier niño está preparado para poder realizar un trabajo con el inconsciente.  Si el pequeño no manifiesta ningún conflicto de base, no es necesario que realice una intervención en el inconsciente, una Constelación Familiar. Es importante que los progenitores respeten sus procesos de crecimiento y desarrollo de la inteligencia emocional, confiando en el potencial del menor, y en sus propias capacidades como padres.

Nosotros recomendamos que el trabajo con constelaciones, esté motivado por algún tipo de problemática que pueda manifestar el menor. Por ejemplo: problemas de sueño, alimentación, comportamentales… etc. Es entonces cuando las constelaciones despliegan todo su potencial, para tratar las causas primordiales que están ocasionando el conflicto, porque cuando el inconsciente está atestado de hechos sin resolver por los ancestros, se van a producir síntomas siempre. Cuando nos referimos a síntomas no estamos hablando de las enfermedades típicas de la infancia, necesarias por otro lado para la correcta maduración del sistema inmune, si no de situaciones e indicios que nos hablan de una importante carga sistémica. Pongamos algunos ejemplos: ingresos repetitivos de un lactante por la misma enfermedad.  Enfermedades en las que peligra la vida del menor. Intolerancia a la leche materna. Alergias alimentarias… etc.

¿Es necesario que el niño asista a la sesión de Constelaciones Familiares?

No. Los menores de 18 años no pueden asistir a los talleres de Constelaciones Familiares, ya que no es una terapia apta para menores de edad. En cada taller de Constelaciones Familiares se tratan temas muy duros para que los presencie un niño, debido a la importante carga emocional que supone.

niños en constelaciones familiares

Ningún pequeño tiene porqué experimentar el miedo, tristeza, culpa, ira, que determinados hechos han producido en su inconsciente, o en el de las otras personas que asisten y que también realizan la terapia. Debido a la sensibilidad y a la escasa madurez emocional que como es lógico, es característica de la infancia, presenciar una sesión de Constelaciones Familiares ocasionaría al menor, más mal que bien. Por eso a nuestros talleres nunca acuden niños.

¿Si el niño no participa en la Constelación Familiar, cómo puede hacer efecto entonces?

El niño si va a participar en la Constelación Familiar, aunque no físicamente. Como con el resto del trabajo con constelaciones, asistirán los padres (no es necesario que intervengan los dos. Con que colabore uno de los progenitores es suficiente), y serán ellos los que plantearán el tema a tratar. Al igual que con el resto de personas que participan en el taller, será uno de los representantes quién personifique al pequeño pudiendo así exponer su inconsciente, llegando a través del resto de participantes hasta el origen de la problemática del niño, para que sea resuelta.

¿Cuánto tiempo tarda la Constelación en dar resultados en el menor?

Las Constelaciones Familiares generalmente, actúan de forma muy rápida casi instantánea en niños menores de siete años. Hasta esta edad, el niño se encuentra libre de los condicionantes lógicos y racionales de la mente, y por lo tanto, se encuentra completamente abierto a la información  tanto positiva, como no tan positiva, que recibe del inconsciente. A medida que el niño va creciendo, deja de estar tan receptivo al inconsciente para empezar a manifestar su personalidad, su yo.

Aun así, de los siete a los catorce años, el menor va a integrar el trabajo realizado con las Constelaciones con mucha más brevedad que un adulto, notándose los efectos en el día a día, de forma notable.

¿Las Constelaciones Familiares pueden perjudicar de alguna manera al niño?

Las Constelaciones Familiares no tienen ningún tipo de efecto secundario. En los años que llevamos trabajando con el inconsciente nunca hemos presenciado perjuicios con ninguno de los niños que hemos tratado. Más bien al contrario. Podemos asegurar que el único efecto que hemos visto en los pequeños, han sido mejorías apreciables y  destacadas en ellos. Éstas mejorías nos las han comunicado siempre los padres.

-Estoy embarazada, me acabo de separar de mi pareja y tenemos una relación muy conflictiva. ¿Puedo constelar para mejorar ésta situación y que el padre tenga una relación positiva con el bebé?

No recomendamos el trabajo con ninguna terapia que trabaje con el inconsciente durante el período de gestación, ya que el pequeño podría identificarse con hechos del inconsciente desde el período prenatal, y experimentar una serie de vivencias emocionales muy conflictivas que proceden del inconsciente colectivo. Recomendamos esperar a que nazca el bebé, para comenzar a realizar éste tipo de trabajo.

Las Constelaciones Familiares como terapia de mejora de situaciones conflictivas en la infancia, son un seguro de sanación, equilibrio, paz, armonía, amor, confianza y respeto, que producen unos pilares estables y fuertes, para el correcto desarrollo energético, emocional, y físico en el niño, ayudándole desde lo más profundo de su ser, a manifestar todas las posibilidades sanas en su vida. Para nosotros es un regalo que numerosos padres, confíen en Mar de Luz para trabajar con sus pequeños, porque a través de la sanación de los niños, se equilibra el mañana,  se restablece la inocencia que reside en lo más profundo del inconsciente colectivo. Cada vez que se sana un niño, se recupera la sonrisa del mundo.