Constelaciones Familiares y las enfermedades

En Mar de Luz, uno de los aspectos que más nos gusta trabajar a través de las Constelaciones familiares son las enfermedades.


Gracias al estudio y experiencia en otras terapias orientadas al conocimiento, prevención y tratamiento de enfermedades (Homeopatía, Naturopatía, Kinesiología, Medicina Tradicional China… etc.), las Constelaciones familiares de Mar de Luz se ven enriquecidas para ponerse al servicio de personas que sobrellevan enfermedades, y ayudarlas a que recuperen su calidad de vida.

Enfermedades incurables

 

¿Qué es la enfermedad desde el punto de vista de Mar de Luz?

La energía alimenta a todos los seres vivos del universo. La energía conforma la materia. El ser humano también está constituido por energía. Esto está probado por la ciencia. La Naturopatía llama a ésta energía Vix Natura Medicatrix.

La homeopatía la denomina Fuerza Vital. Ésta energía que nutre el cuerpo, es utilizada por el organismo en sus funciones fisiológicas, y es la encargada de mantener un correcto equilibrio en la salud física, emocional y mental.
La Fuerza Vital es innata al ser humano. Es la abundancia de energía con la que se nace, de la que se dispone durante toda la vida. El cuerpo humano recarga ésta energía a través de los alimentos, el oxígeno y el sueño.

En determinadas épocas de la vida, en las que hay un mayor grado de estrés, déficit de nutrientes, o alteraciones del sueño, el organismo utiliza ésta energía de reserva para la correcta homeostasis física. Si la Fuerza Vital se ve mermada, la persona es más propicia a tener una enfermedad.
Se nace con una cantidad determinada de energía vital, que es aportada por los padres a través de la herencia. Para la Medicina Tradicional China ésta energía, llamada energía ancestral, se almacena en las glándulas suprarrenales.

Si ésta energía se gasta, no hay manera de reponerla, y en el momento que se agota la persona fallece. Sentimos tener que contradecir milenios de sabiduría de la Medicina Tradicional China, pero lo cierto y lo que nosotros hemos comprobado en terapia, es que no es así.

La Fuerza Vital, sí se puede recuperar. Sí se puede reponer. A través de las Constelaciones Familiares, la energía ancestral que estaba bloqueada por determinados hechos, vuelve a fluir libremente. Y no es un decir. Las personas lo notan y así lo manifiestan en su vida.
Si, es cierto que las personas toman su Fuerza Vital de la energía de sus ancestros (padre, madre, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos…) Y esto es observable dentro de las familias, donde podemos observar como los descendientes reciben una determinada herencia: familias longevas, enfermedades hereditarias, tendencia a un tipo de enfermedad en concreto, muertes tempranas… etc.

La enfermedad es el resultado de una alteración en la fuerza vital de la persona, que va a manifestar unos determinados síntomas. Para nosotros el nombre de la enfermedad nos ayuda a definir el terreno constitucional de la persona, pero lo que es realmente importante son los síntomas.
Por ejemplo: aunque el problema fisiológico de la diabetes es la incapacidad del organismo para equilibrar la cantidad de azúcar en las sangre, dos personas que tienen diabetes, pueden presentar diferentes manifestaciones físicas de ésta incapacidad: teniendo uno de ellos más problemas de visión, y el otro mostrando hambre constante durante todo el día.

La forma de encarar la enfermedad también suele ser distinta a nivel emocional: siendo uno de ellos depresivo, y el otro optimista.
Por eso decíamos con anterioridad, que lo que realmente nos importa en una afección no es la dolencia en sí, si no la persona y sus síntomas.

Los síntomas son el manual perfecto que van a definir la enfermedad en su totalidad, y poder llegar a entender lo que ésta nos quiere decir. La enfermedad no es algo ajeno a la persona, forma parte de ella, y muestra un aprendizaje muy importante en la vida del individuo, haciéndole tomar conciencia de lo que realmente quiere y es.

¿Cómo pueden mejorar la salud las Constelaciones Familiares?

En las Constelaciones Familiares trabajamos con el inconsciente. El inconsciente es la parte de la persona dónde se encuentra toda su historia. Su historia personal y la historia de su sistema familiar de origen.

El inconsciente es el mar del que fluye el caudal de la fuerza vital del paciente.
A través del inconsciente llegamos a la raíz del bloqueo. Podemos contemplar la causa por la que se ha producido en la persona éste tipo de enfermedad determinada, y llegamos al origen través de los síntomas, que son el lenguaje que cuenta la historia de la enfermedad.

Al ir liberando las causas de la enfermedad a través delas herramientas que nos brindan tanto las Constelaciones Familiares, como otras técnicas procedentes de terapias mencionadas anteriormente, la Fuerza Vital se libera y comienza a integrarse correctamente en el paciente. Éste comienza a notar el incremento energético, así como la mejoría de sus síntomas.
Para que una enfermedad se manifieste en el plano físico, tiene que estar años gestándose en el inconsciente. Por eso, el tratamiento de una enfermedad con constelaciones familiares va a llevar un tiempo, que dependerá de la cantidad de cargas que se encuentren el inconsciente de la persona.
Hay que tener en cuenta que el inconsciente del paciente está formado por dos partes: el inconsciente familiar o colectivo, y el inconsciente personal del individuo.
Así como la Fuerza Vital de los ancestros es heredada por los descendientes, el inconsciente personal de cada individuo se ve condicionado por el legado del inconsciente colectivo, constituido por los hechos tanto positivos como negativos que hayan vivido los ancestros de la persona, que se ve influenciada y condicionada por la educación, caracteres, sucesos… etc., que vivieron sus antecesores.
Por eso en una constelación, es imposible trabajar todas las causas que han conformado el terreno constitucional patológico de la persona, siendo necesario atender los diferentes aspectos, las diferentes identificaciones, que existen en el inconsciente familiar, y que han favorecido la aparición de la enfermedad.

Esto no supone un problema, ya que la persona siempre se siente motivada a continuar, al ir notando con cada constelación cambios y mejorías en su proceso.

¿Es necesario abandonar el tratamiento médico para poder constelar?

No. Definitivamente no. La medicina convencional salva muchas vidas. Seguir el tratamiento médico es necesario para la persona y para el tratamiento de unos síntomas que pueden llegar a convertir la vida del paciente en un auténtico martirio.
Cuantas menos incomodidades tenga la persona, menos sufrimiento y dolor, menos mermada se va a ver su capacidad curativa. Sabemos que muchos naturópatas invitan a sus pacientes a abandonar los tratamientos médicos porque consideran que restringen la fuerza curativa de la energía vital. Nosotros no opinamos así. Todo lo que suponga descanso y tranquilidad para la persona, va a beneficiar que se produzca la sanación.
En Mar de Luz, ocupamos nuestro verdadero espacio, y no tenemos la pretensión, ni queremos sustituir a la medicina convencional. Somos un coadyuvante para que la persona mejore su calidad de vida.

¿Es posible curarse con constelaciones familiares?

En algunos casos, hemos podido contemplar sanaciones que entrarían dentro de fenómenos milagrosos, al no poder ser explicados por la ciencia. Para nosotros no es un milagro, es la llegada de la coherencia entre la mente y el corazón, del equilibrio y silencio de la mente y las emociones, que se manifiesta en el cuerpo físico. Para nosotros la sanación es posible, sea la enfermedad que sea.

Y así como hemos contemplado muchas sanaciones que nos llenan de alegría, en el menor de los casos también hemos podido presenciar como otras personas no lo han conseguido. No queremos generar falsas expectativas.
La enfermedad es una carga muy pesada para la persona que la padece, y es el resultado de las cargas y luchas del paciente con su vida, con aspectos de sí mismo que no le gustan y no acepta.

En el momento en que comienza a trabajarse con constelaciones familiares, se van liberando los nudos de la fuerza vital que se encuentra atrapada en el inconsciente. Es entonces cuando la persona empieza a manifestar la mejoría de los síntomas de la enfermedad, y de sus actitudes ante la vida. Comienza a sentir su sanación, que llega de forma natural, sin tener que hacer ningún tipo de ejercicio tedioso para lograrlo.
Todas aquellas personas que tienen una enfermedad física, están manifestando un desequilibrio interno de lo más profundo de su ser. Si tienen la fuerza para sobrellevar la enfermedad, también tienen la fuerza necesaria para sanarse, porque todo lo que sucede tiene solución, sólo hay que saber llegar a ella.

Las Constelaciones familiares, despliegan todas las posibilidades de sanación de la persona, para que sea ella misma, con la fuerza de su corazón, con el apoyo de sus ancestros, la que comience a dar los pasos necesarios por la vereda de la verdadera sanación: el camino del alma.

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