El inconsciente desde la perspectiva de las constelaciones familiares

¿Qué controla la mente? ¿Qué procesos están implicados en la toma de decisiones? ¿Es la mente consciente, los pensamientos lógicos, los que determinan cualquier tipo de dirección que toma nuestra vida? ¿Cómo funciona la mente? A continuación, en este artículo vamos a responder a todas estas cuestiones, ya que la base del trabajo de las constelaciones familiares es la mente, y más en concreto: el inconsciente.

Las Constelaciones familiares, y otras muchas técnicas de trabajo holístico, apoyan su trabajo terapéutico en la raíz de cualquier problemática que pueda tener el consultante. Este tipo de terapias no se quedan estancadas en el simple trabajo de la corrección de los síntomas en sí, si no que llega al origen para para trabajar la causa. Al subsanar la causa, automáticamente el síntoma pierde fuerza, llegando en algunos casos a desaparecer. Hace mucho tiempo que las Constelaciones Familiares, al igual que las terapias alternativas, sostienen que la base de toda la mente, se encuentra en el inconsciente.

La ciencia, en concreto al neurociencia, viene a corroborar lo que las Constelaciones Familiares siempre han mantenido: cada una de las decisiones que toma una persona a lo largo de su vida, que cree que proviene de su consciente, surgen y tienen su origen en la mente inconsciente.

En Berlín se han llevado a cabo numerosas investigaciones con escáner cerebrales muy sofisticados, a través de un software que reconoce los patrones de actividad cerebral, siendo capaz de captar las complejas redes cerebrales implicadas en la toma de decisiones.

Es así, como la neurociencia ha podido comprobar que todas las decisiones que se toman a lo largo de la vida, desde las más banales, hasta las más importantes, son tomadas por el cerebro diez segundos antes de que la persona sea consciente de que ya ha decidido. Sucede de la siguiente manera: la toma de decisiones se origina, surge, de la corteza fronto-polar, que está situada en la zona de la  frente. Es aquí donde se ponen en marcha las complejas redes cerebrales implicadas en la toma de decisiones de la vida. Estas redes han podido ser captadas por este tipo de escáner tan preciso. Por eso, se ha podido confirmar como diez segundos de que la persona sea consciente de ello, la decisión ya está tomada por el inconsciente.

Lo más sorprendente es que la propia ciencia atestigua, que el inconsciente toma las decisiones del futuro, como si se adelantara a él, incluso antes de que la persona sepa ni siquiera que va a tomar la decisión, como si lo estuviera prediciendo. Es realmente asombroso, la fuerza y el  poder que posee la mente inconsciente.

Vamos a profundizar en lo que es la mente y como está constituida. Según Sigmund Freud la mente está compuesta por: consciente, subconsciente e inconsciente.

Nosotros para explicarlo de forma más sencilla, y por la experiencia de años trabajando con el inconsciente, y por lo tanto con la mente, preferimos llamarlo: consciente, inconsciente personal e inconsciente colectivo.

El consciente

La mente consciente está formada por todas las percepciones que captamos del exterior a través de los sentidos, y que son procesadas por el cerebro automáticamente. Todas las percepciones que captamos del medio, van a producir pensamientos y sensaciones. Nos ayudan a crear nuestra propia realidad, ya que todas estas experiencias son vividas y experimentadas por nosotros como reales. Somos conscientes de ellas, y además podemos recordar estas vivencias con total nitidez.

Pero el consciente, y la forma en que percibimos la realidad, están condicionados por el tipo de aprendizajes que se encuentran la parte más profunda de la mente. El tipo de realidad que vivimos viene dictada de antemano, por esta parte tan importante que es el inconsciente.

El inconsciente personal

 – El inconsciente personal superficial

Este inconsciente es la parte de la mente que se encuentra más próxima al consciente. En él se encuentran todos los acontecimientos que no recordamos con claridad. La mente a veces reprime determinadas vivencias, para favorecer la supervivencia psíquica y física de la persona. Los hechos que reprime la mente suelen ser vergonzosos para el individuo, bien porque los ha producido el, bien porque se los han hecho vivir los demás. En este inconsciente anida la sombra, que es la parte de la mente que no se quiere aceptar de uno mismo. Todas las percepciones de maldad que la persona no reconoce de sí misma.

En esta parte de la mente también se encuentra la infancia y pubertad.

Son todos los acontecimientos que no queremos recordar, pero que si nos concentramos o realizamos la técnica adecuada, como las Constelaciones familiares, podemos rememorarlos para que sean sanados.

Inconsciente personal profundo

Todos los acontecimientos ocurridos cuando esta parte de la mente tiene el control, son muy difíciles de recordar, por no decir imposibles. El crecimiento y la madurez del cerebro impiden que estos hechos con todas las sensaciones relacionadas, no puedan ser asumidos como propios, ya que las redes neuronales no están lo suficientemente maduras. Esta  época corresponde a la más tierna infancia, y el periodo prenatal. Para poder acceder a este inconsciente, va a ser necesario aplicar alguna técnica efectiva, como las constelaciones familiares.

Inconsciente colectivo

Este inconsciente es la parte más profunda e importante de la mente ya que alimenta a todas las demás, y  establece las rutas cerebrales asociadas a todas y cada una de las decisiones que va a tomar la persona a lo largo de su vida.

En el residen todos los hechos, patrones mentales y conductuales, la educación, que ha ido pasando de padres a hijos, en nuestro inconsciente familiar (colectivo). Todo lo que han vivido nuestros ancestros (padres, abuelos, bisabuelos, tatarabuelos), deja una huella en el inconsciente que se manifiesta en el resto de las partes de la mente, y como bien dice la neurociencia, en las redes cerebrales.

Tenemos que ser conscientes que no sólo heredamos unas características físicas y temperamentales, sino que heredamos lo que han vivido nuestros ancestros tanto positivo como negativo.

Por eso, al heredar idénticos patrones mentales, tomamos decisiones sin saber por qué, que nos llevan a repetir siempre las mismas situaciones dolorosas. Esto sucede para que el ser humano, deje a un lado las características animales que todavía existen en lo más recóndito de la mente, y realice en su vida la verdadera libertad para manifestar lo que realmente es: amor, paz, ilusión, alegría, confianza, plenitud.

La única terapia que conocemos efectiva, duradera, y real son las constelaciones familiares. A través de esta increíble terapia podemos activar los patrones mentales que se encuentran en el inconsciente, para que sean sanados y la persona pueda vivir en coherencia con su corazón.

Os invitamos a participar en un taller como representantes para que podáis experimentar toda la magia y la sanación que reside en el origen de la mente humana: el inconsciente.

 

 

**Todas las pruebas que se mencionan en este artículo han sido realizadas por el profesor John Dylan Haynes. Si queréis profundizar en el tema podéis consultar los programas Redes de Punset. El programa se titula Las decisiones son inconscientes.