Homepatía y constelaciones familiares

En Mar de Luz creemos que la Homeopatía es una de las herramientas más potentes que se pueden utilizar para el restablecimiento de la salud de los enfermos, ya que es un método que trabaja todas las facetas que conforman a un individuo en estado de enfermedad. Sus efectos son comprobables y objetivos, aunque los detractores de la Homeopatía basen sus críticas en la ausencia de pruebas científicas que lo corroboren. Nada más lejos de la realidad: Los doctores hindúes padre e hijo, Pratip Banerji y Prasanta Banerji, han atendido a numerosos pacientes con tumores cerebrales teniendo un éxito rotundo, ya que ocho de cada nueve pacientes tratados con su remedio homeópatico manifestaron con pruebas clínicas la desaparición de los tumores. Es tal la notoriedad de sus triunfos en la obtención masiva de las curaciones que el Instituto Nacional de la Salud de Maryland y el Instituto Nacional del Cáncer de Estados Unidos, se han unido a la Fundación Banerji en las experimentaciones de diferentes remedios homeopáticos para curar el cáncer.

Homeopatía
La riqueza y profundidad de la filosofía homeopática en el estudio de la fuerza vital, ayudan a que nuestro trabajo en las Constelaciones Familiares se enriquezca notablemente. ¿Qué es el campo sistémico sino fuerza vital expresándose con toda su rotundidad a través de los representantes? Es gracias a la Homeopatía que podemos ayudar a reconducir el caudal de la fuerza vital perdida en el inconsciente, para que el paciente pueda recuperarla a través de la liberación de los hechos dolorosos que ocurrieron en el pasado, vividos por sus ancestros. Estos sucesos siguen pasando en la actualidad a través de la repetición constante de las mismas situaciones, que son reproducidas fielmente por los descendientes. Es la energía vital la que sana los síntomas dolorosos en la vida de las personas, que se expresan de diferentes formas: conductas, patrones, creencias, enfermedades… Al final es lo mismo, es el lenguaje sintomático de que algo en lo más profundo del ser de la persona se abre paso para ser sanado, para ser reconocido y aceptado. En ese reconocimiento de lo bueno y de lo que no lo es de lo que la conforma, la persona se encuentra contemplándose a sí misma con verdadero amor. Eso es sanación. Y la artífice es la fuerza vital, la que esconde, la que muestra en el momento más adecuado el camino, para que cada individuo pueda comenzar la verdadera búsqueda: la de encontrarse consigo mismo.
La energía vital es la que pone en marcha todos los mecanismos en la naturaleza. Está presente en el nacimiento de una estrella. En la toda forma de vida en el planeta. En el crecimiento de una flor. Es la que obra la magia presente en el equilibrio celular perfecto en el desarrollo de un embrión. Es la que sostiene el silencio de la mente y del cuerpo, porque eso ésa es la verdadera salud.
Por eso queremos compartir éste artículo para dar conocer la sabiduría de la homeopatía, tan presente en nuestros corazones, en nuestras terapias, en las Constelaciones Familiares y en nuestra forma de vida.

Breve aproximación al método homeopático.

En la época en que el doctor Samuel Hahnemann descubrió la Homeopatía (finales del siglo XVIII), la medicina utilizaba una serie de prácticas que más que curar al paciente, lo debilitaban de forma tan severa que en muchos casos, era el propio tratamiento el que causaba la muerte a la persona. Estos tratamientos eran muy agresivos para la salud, y por desgracia su utilización era muy común en la época: sangrías, revulsivos, y medicamentos mercuriales, por ejemplo. Por ello Hahnemman investigó hasta encontrar la Homeopatía, dotando a la medicina de la época de una poderosa herramienta capaz de sanar las enfermedades de una forma efectiva y sin efectos secundarios.
La Homeopatía es una práctica que se fundamenta en unos principios básicos, que son necesarios para entender su aplicación.

La Ley de Similitud.

El método terapéutico se construye en primer lugar por una de las leyes más importantes dentro de la Homeopatía: la Ley de Similitud. Lo similar cura lo similar. En su libro, El Organnon del arte de curar, Hahnemann expone lo siguiente: “Todas las sustancias son capaces de curar las enfermedades cuyos síntomas se aproximan lo más posible a ellos”.
La similitud nos ofrece un amplio abanico de posibilidades de estudio, para encontrar el tipo de sustancia más idónea para el enfermo. Dentro de estas similitudes nos podemos encontrar: patogenética, según el tipo de enfermedad, etiológica, según el miasma, según la experiencia clínica, según la naturaleza de la enfermedad, cronológica y retrospectiva, aparente, según la potencia del remedio, según la patología.
Para saber qué sustancia es más la adecuada para tratar la enfermedad que sufre el paciente, es necesario realizar una importante observación de los síntomas que nos van a ofrecer la particularidad dentro de la patología, teniendo en cuenta que cada enfermo manifiesta su dolencia con síntomas distintos. Así podemos encontrar personas con asma que ven agravadas sus trastornos de forma diferente. Por ejemplo: uno de ellos agrava por el tiempo frío y húmedo. El otro se resiente después de pasar una situación emocional estresante. Un tercero empeora en una habitación cerrada por la noche, y si sale al aire libre mejora.
En los síntomas es dónde encontramos los homeópatas las claves para dar con el remedio homeopático más adecuado para cada caso.

Medicamento diluido, atenuado y dinamizado.

En sus investigaciones Hahnemann descubrió, que si dinamizaba y diluía sustancias tóxicas para el cuerpo humano a través de la sucusión se atenuaba la sustancia tóxica, convirtiendo el remedio resultante en inocuo para el organismo pero capaz de producir una enfermedad artificial (sin síntomas), idéntica en la manifestación de signos de la enfermedad natural. Ésta enfermedad artificial produciría una reacción de la fuerza vital, que resolvería el proceso de enfermedad.
Hay que tener en cuenta que cuánto más dinamizado esté el remedio, más profunda será la acción en la fuerza vital. Esto a veces produce los tan temidos agravamientos homeopáticos, que son debidos a la acción del remedio en la fuerza que vital, que en muchos casos conduce a la agudización de la enfermedad, como una forma de exoneración, de sacar a la superficie los síntomas más antiguos que tuvo el paciente, hasta llegar al restablecimiento de la salud. En ocasiones está indicando la curación el enfermo. Pero en otros casos puede mostrar que el remedio elegido no es el correcto.

El remedio único

Hanhemann sostenía que el tratamiento con homeopatía sólo debía realizarse con un remedio que cubriera toda la sintomatología del paciente, ya que administrar varios remedios a la vez, impedía el progreso de la fuerza vital en el restablecimiento de la salud.
Veamos que dice al respecto Hahnemann: “No se concibe que pueda quedar la menor duda respecto a si es más razonable y más conforme a la naturaleza, no emplear a la vez en una enfermedad más que una sola sustancia medicinal bien conocida a prescribir una mezcla de muchos medicamentos diferentes”
Actualmente la Homeopatía tiene diferentes escuelas:
-Unicismo: es la escuela en la que nos hemos formado nosotros. Se basa en la administración de un único remedio que cubra la similitud de los síntomas junto a la potencia más adecuada, para tratar la dolencia.
-Pluralismo: Utiliza varios remedios para cubrir diferentes aspectos de la misma enfermedad, y no suele utilizar potencias elevadas.

Patogenesia homeopática

La patogenesia homeópatica se recoge en la Materia Médica Homeopática, que resulta de la experimentación de un remedio homeopático en individuos sanos. La experimentación en individuos sanos es fiel al principio de la Ley de Similitud, esto quiere decir que si una sustancia es capaz de producir una enfermedad, unos síntomas en un individuo sano, también será capaz de curar esos mismos síntomas en un individuo enfermo.
La Materia Médica Homeopática está compuesta no sólo por la sabiduría de Hahnemann su creador, sino también por el gran conocimiento de otros muchos homeópatas que llegaron para enriquecer el método como: James Tyler Kent, Constantine Hering, León Vannier, George Vithoulkas… etc.
En la actualidad muchos homeópatas continúan con sus investigaciones a pesar de la oposición que la homeopatía se está encontrando en muchos países de Europa. Su búsqueda de la sanación no puede acabar de otra forma que no sea la del reconocimiento de profesionales serios que inspirados en el padre de la homeopatía, creen en la posibilidad de una curación efectiva, duradera y completa.

“La elevada y única misión del médico consiste en devolver la salud a los enfermos, en curar.”
Samuel Hahnemann